41.1 NEON BIBLE
EL AFÁN INDOMEÑABLE DE LLEGAR A LA CIUDAD TIBETANA DE LO ESTELAR DONDE EL HOMBRE CONVERSA CON EL BÚFALO BLANCO
No creo en la formación de grupos, no me gusta la formación de grupos, pero constantemente me encuentro contendiendo con ellos, viviendo en ellos, viendo a través de ellos. “Bueno, fracturémoslos, gente”. Primero existe la aislación del átomo, buscando algún lugar en el cual sentirse contenido, del cual formar parte, & cualquier camino que la gente transite parece tener ese “fíjate por ahí”, “¡mira!”. Pero todo grupo tiene la misma posibilidad de insularidad que todo individuo: este nuevo “nosotros” tiene la misma posibilidad de vacancia que de satisfacción, un grupo potencialmente tan atomizado en su separación de otros grupos como una persona de otras personas. Este es el problema de la vida en familia. Propiedad, territorio, dominio. Pero, “para nosotros ahora”, el grupo (familiar, estético, social, nacional) es meramente otra parte de nuestras vidas mercantilizadas —porque consumimos esas formaciones, con la mayoría de las otras cosas, como mercancías & somos consumidos en el proceso. ((Dejando a un lado aquí hasta qué punto las agrupaciones y partidos políticos son diferentes de los grupos de “artistas”; también el lugar de las agrupaciones basadas en la opresión de clase por un lado y en la opresión a las minorías —mujeres, gays, pacientes mentales— por otro lado.)) De modo que usamos los grupos como emblemas —escudos— tanto para defendernos de la intrusión del exterior, los otros, como para refugiarnos de su invasividad compartida (& así facilitamos un lugar para ocupar, habitar). No pienso tanto que ese refugio sea un fraude, innecesario, cuanto “mirémoslo”, cuestionemos las críticas, comprendamos que podemos reformularlas: un llamado contra la parálisis de un sentido de límites fijos sin, o antes, que nuestro tener tenga la posibilidad de participar en su factura. “El peligro es que nuestras exigencias mutuas pisoteen lo que realmente sentimos.” El peligro es que nos ocultemos en medio del mazo para proclamar quiénes somos.
La exagerada subdivisión del pensamiento científico, por exigencias del practicismo y del predominio de la tecnocracia han obscurecido y complicado las especulaciones mentales, alejándonos de los conceptos de la unidad y ligazón de la fenomenología del cosmos. En cada fenómeno el pensamiento se abstrae y sutiliza hasta lo infinito para buscar el secreto íntimo y la ley honda que rige el fenómeno. La metafísica, de la que me has visto desdeñoso, era evidentemente un utilísimo poder de síntesis y de unidad, que diluía en la integridad ontológica la concepción global del cosmos y de la vida. La moderna orientación fragmentaria del pensamiento científico, excluye cada vez más las luminosas intuiciones de la imaginación, y el avance del conocimiento analítico nos sumerge cada vez más en los rincones del macrocosmos. Así como una gota de agua es un mundo, sí cada fenómeno, es decir, cada expresión de energía, por insignificante que parezca, es un mundo también para la investigación científica. La poesía y el mito no tenían los ojos de hormiga de la ciencia en la apreciación de detalle de la vida y del universo: los veían en su sintética expresión y en su abrumadora grandeza, y forjaban las explicaciones del conjunto hasta tropezar con la infranqueable valla del origen y del fin de las cosas. Hoy quizás estamos más cerca de la meta; en todos los sentidos a donde encaminamos la investigación divisamos la línea borrosa del horizonte terminal; pero la perdemos siempre, porque en la heterogeneidad de las direcciones investigatorias percibimos otros y otros fragmentos del horizonte. Antes, desde la altura de la metafísica y de la poesía abarcábamos la totalidad de la línea inalcanzable: hoy, a ras de la vida misma, sutilizando en el estudio, recorriéndola en todos sus accidentes y sinuosidades, avanzamos más de prisa en el conocimiento fragmentario; pero no aprehendemos en nuestra visión la totalidad circular sino solamente la porción de línea menos brumosa, pero más corta, del sector que tenemos ante nuestros ojos analizadores. Es decir, vamos a las soluciones fragmentarias y al agotamiento del misterio por parcialidades inconexas. Y pienso que solo volviendo a la metafísica y a la imaginación poética es que lograremos algún día conectar y enlazar todos los sectores quebrantados por innumerables soluciones de continuidad. En este sentido el esfuerzo más grande y genial de regreso a la metafísica que se ha producido es el realizado por Einstein, con su teoría reconstructiva y coordinadora de la fenomenología del universo.
De todas las conquistas del conocimiento científico de la materia, ninguno más trascendental que este secreto sorprendido a la naturaleza. Como si dijéramos, de su caja de valores, significado por el substratum de energía que es el radium. Y si ante tan espléndida y divina maravilla la ciencia no se atreve a forjar el concepto de la unidad, es porque su misma disgregación analítica la entraba y desconcierta para un esfuerzo de coordinación sintética, para el que no tiene todavía la documentación y el acervo de fenómenos necesarios. Creo que mi invento constituye una importantísima contribución a ese objeto. Pero con todo, creo que la ciencia sola no puede coordinar un sistema de nueva cosmogonía, y en buena cuenta, de nueva mitología o teogonía. Sería interesante saber cuál habría sido el concepto que el pueblo helénico hubiera forjado de sus divinidades, si hubiera conocido esta sustancia radiante—q’ acaso presintió Lucrecio—que es vida y que es muerte, que compendia y seguramente explicará todas las energías de la naturaleza. Si la ciencia tuviera el prestigio suficiente para enseñorearse del alma humana, forjar las religiones e imponer su explicación del universo, tendría que concebir la divinidad, autora y conservadora del Cosmos, como un infinito hálito de radium que lo compenetra todo, inclusive la propia entidad divina.
Zeus y Brachma, Zoroastro y Jehová, Dios y el Incognoscible, no serían sino la fuente eterna e increada del radium, principio polivalente de todas las formas y expresiones de la energía, fundamento básico de la vida orgánica e inorgánica, germen del ser, llámese átomo, que es la expresión inaprensible de la máxima simplicidad, llámese idea que es la otra extremidad divina del circuito de las posibilidades creadoras. Más allá no hay nada, porque nada hay que, al existir, no esté encerrado dentro del circuito eterno e infinito de esta energía que lo es todo, que se basta así misma, que es materia y es fuerza, que es creador y es creación, que es actividad inextinguible, y a la que corresponde mejor la legendaria representación simbólica del infinito, de la serpiente que se nutre de su propia cola, significando así, la infinitud cerrada y eterna de un Dios que vive y palpita dentro de su propia creación, de la que es inseparable. Si alguna limitación puramente ontológica podemos encontrar a la divinidad así concebida es la que emana de su propia esencia infinita: la impotencia de destruirse.
Te brindo, pues, para que te pongas a despotricar un rato, y después te confieses lo suficientemente idiota para no comprenderla y reírte de mí, esta teoría radio—panteísta, sobre la que no quiero explayarme más, porque ya estoy cansado. Si algún día tengo tiempo la expondré con profusión de observaciones e hipótesis, apoyadas en interesantes experimentos y en comprobaciones de orden matemático que, desde luego, no estarán al alcance de un pobre surcidor de muros de ladrillo o de cemento armado. Pongo fin a mi divagación, hasta mañana o pasado en que terminaré el relato comenzado hoy.— Rolland.
Mi hermano mayor puede ver el espíritu de la enfermedad y eliminarlo antes de que cobre forma, de manera que su reputación no alcanza más allá de la puerta de la casa. El segundo de mis hermanos cura la enfermedad cuando ya es extremadamente grave, así que su nombre no es conocido más allá del vecindario. En cuanto a mí, perforo venas, receto pociones, y hago masajes de piel, de manera que, de vez en cuando, mi nombre llega a oídos de los nobles.
Elvis saves!
ESTRATEGIA CONTRA AUSENCIA DE ARMONÍA
La eficiencia máxima del conocimiento y de la estrategia es hacer que el conflicto sea totalmente innecesario.
El hombre violento y agresivo parece implacable, pero en realidad es una persona emocional; es necesario hacer morir al hombre emocional con verdadera implacabilidad antes de revelar la naturaleza espontánea de la libertad humana. La verdadera implacabilidad, la frialdad de la objetividad total, siempre le incluye a uno mismo con la actitud del juicio cortante sobre la situación real.
El universo es inhumano. Así, el sabio considera a las personas como a los perros de paja utilizados para los sacrificios rituales.
IMPLACABILIDAD HACIA UNO MISMO: ejercicio de perspectiva diseñado para alcanzar el cese de los conflictos internos y externos.
Esta «ausencia de humanidad» no es utilizada por los filósofos primitivos como una justificación de la agresión posesiva casi implacable, sino como una meditación sobre la carencia última de sentido de la codicia y de la posesividad que subyacen toda agresión.
En la India, los aspirantes budistas acostumbraban a visitar las hogueras crematorias y a observar cómo se pudrían los cadáveres de las personas muertas cuyos familiares no habían podido pagar una cremación. Lo hacían para expulsar fuera de sí la codicia y la posesividad. Después de conseguirlo, dirigían sus mentes hacia pensamientos sobre individuos y sociedades ideales.
Oh yeah brother, Elvis was a pig too. Your mother should know...
I wish I could live free. I hope it's not beyond me. Settling down it takes time. One day we'll live together, and life will be better. I have it here yeah in my mind. Baby, you know someday you'll slow grow. And baby, my heart's been breaking. I gave a lot to you. I take a lot from you too. You slave a lot for me. Guess you could say I gave you my edge. But I can't pretend I need to defend some part of me from you. I know I've spent some time all lying. I can't pretend I don't need to defend some part of me from you. I know I've spent some time all lying. You're looking alright tonight. I think we should go. You're looking alright tonight. I think we should go.
BUT IF YOUR LIFE IS SUCH A BIG JOKE, WHY SHOULD I CARE?
She says it helps with the lights out
Her rabid glow is like braille to the night
She swears I'm a slave to the details
But if your life is such a big joke why should I care?
The clock is set for nine but you know you're gonna make it eight
So that you two can take some time teach each other to reciprocate
She feels that my sentimental side should be held with kids gloves
But she doesn't know that I left my urge in the icebox
She swears I'm just prey for the female
Well then hook me up and throw me baby cakes cause I like to get hooked
The clock is set for nine but you know you're gonna make it eight
All the people that you've loved they're all bound to leave some keepsakes
I've been swinging all the time think it's time I learned your way
I picture you and me together in the jungle it will be ok
I'll bring you when my lifeboat sails through the night
That is supposing that you don't sleep tonight
It's like learning a new language
Helps me catch up on my mime
If you don't bring up those lonely parts
This could be a good time
It's like learning a new language
You come here to me
We'll collect those lonely parts and set them down
You come here to me...
She says brief things her love's a pony
My love's subliminal
She says brief things her love's a pony
My love's subliminal